- El académico del Instituto de Administración participó en un seminario en la ciudad de Changzhou, donde junto a funcionarios de distintos países de Latinoamérica conoció experiencias de China en materia de estandarización, innovación tecnológica, inteligencia artificial, industria y desarrollo.
Durante dos semanas, el académico del Instituto de Administración de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad Austral de Chile, Dr. Cristian Salazar Concha, participó en un seminario internacional sobre cooperación y estandarización realizado en la ciudad de Changzhou, provincia de Jiangsu, China y dirigido a funcionarios de países de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).
La actividad reunió a 33 participantes provenientes de distintos países de Latinoamérica, entre ellos Chile, Colombia, Cuba, Costa Rica, República Dominicana, Uruguay y Panamá, además de una delegación de Guinea Ecuatorial. Durante las dos semanas de trabajo, los participantes pudieron conocer el desarrollo y aplicación de estándares en distintos ámbitos de la sociedad y la economía.
En ese contexto, el Dr. Salazar explicó que “aprendimos sobre estandarización, qué es y cómo está presente en la sociedad moderna, además de conocer experiencias vinculadas a turismo, inteligencia artificial, productos infantiles, transporte, maquinaria, electrodomésticos, eficiencia energética, recursos hídricos y desarrollo rural, entre otras áreas”.
El seminario contempló además visitas a empresas e instituciones, instancia que permitió conocer directamente la aplicación de estos estándares. Entre ellas, el académico destacó la visita al Instituto de Inteligencia Artificial de Shanghai, donde pudo observar el desarrollo de nuevos estándares asociados a esta tecnología; a la empresa Goodbaby, vinculada a productos infantiles, donde conoció cómo la estandarización contribuye a la seguridad y confianza de las familias; y a Sinomach, dedicada a la fabricación de maquinaria para la construcción, donde pudo apreciar la relación entre normas, calidad y seguridad en procesos de alta complejidad industrial.
Junto con la formación técnica, el programa incluyó actividades culturales y espacios de convivencia entre los participantes, los que, según el académico, fueron igualmente relevantes para comprender otras formas de relacionarse y trabajar. “Cuando te encuentras en grupos donde hay múltiples países y culturas distintas, también aprendes estándares de convivencia para que todo funcione bien: aprender a escucharnos, a ayudarnos y a convivir a pesar de las diferencias”, señaló.
Entre las actividades culturales, el Dr. Salazar destacó la visita a distintos lugares de China, incluyendo la calle Nanjing y la localidad de Wuxi, donde los participantes pudieron conocer tradiciones locales y participar en la elaboración de un tradicional pastel de arroz. La experiencia también le permitió aproximarse de manera directa a la realidad económica y tecnológica de China, país que considera un importante aliado comercial de Chile.
“Estar ahí y ver cómo viven, las tecnologías con las que conviven, su cultura, su forma de hacer negocios y su forma de comunicarse, me cambió la perspectiva sobre lo que era China y sobre todo lo que viene y todo lo que están haciendo”, sostuvo.
La importancia de la estandarización y la innovación
Uno de los principales aprendizajes que el académico trae de esta experiencia dice relación con el rol que cumplen los estándares para asegurar la calidad y fortalecer la confianza en los productos y servicios. A su juicio, Chile y otros países de la región tienen una oportunidad para avanzar en esta materia y, al mismo tiempo, aprender del proceso de transformación que está desarrollando China. “En la medida que tú te pones de acuerdo con los demás para tener servicios de buen nivel y crear bienes o productos de alta calidad, la imagen país cambia”, planteó.
En este sentido, el académico destacó especialmente la presencia de investigadores y profesionales altamente especializados al interior de las empresas que visitó. “Me llamó mucho la atención que en las industrias que nos llevaban había un staff de doctores que hacían I+D e ingenieros de alto nivel. Los doctores no estaban reservados solo para las universidades, sino que estaban trabajando en la industria y aportando directamente a ella”, comentó.
“Esta realidad abre una reflexión relevante para Chile respecto del vínculo entre la formación doctoral, la investigación y el sector productivo, especialmente en un contexto donde el país busca avanzar hacia una economía con mayor valor agregado y reducir su dependencia del extractivismo”, dijo.
La experiencia en China también permitió al académico reflexionar sobre los desafíos que plantea la incorporación de nuevas tecnologías, particularmente la inteligencia artificial, para las universidades y los sistemas educativos.
En su opinión, el acceso individual al conocimiento mediante herramientas de inteligencia artificial podría transformar la manera en que las personas aprenden y, con ello, modificar también el papel que cumplen las universidades. “Me hizo pensar en cuál va a ser el rol de las universidades en el futuro próximo, en el corto o mediano plazo. Quizás el conocimiento lo van a adquirir de manera individual y nosotros vamos a tener que encausarlo de alguna forma, o las universidades van a ser centros donde las personas puedan venir a socializar y desarrollar habilidades blandas”, reflexionó.
Según su opinión, “la IA está convirtiendo el conocimiento en un recurso más accesible, personalizado y ubicuo. Pienso que las universidades ya no tienen el monopolio del conocimiento ya que hoy convivimos con inteligencias humanas y no humanas capaces de aprender, crear y responder. Por ello creo que nuestra misión como profesores debe cambiar: más que enseñar respuestas, debemos fomentar el pensamiento crítico y formar estudiantes capaces de hacer las preguntas correctas para interactuar con inteligencias no humanas.
Además, en medio de tanta información generada por la IA, uno de sus grandes desafíos será enseñar a distinguir qué es verdadero, qué es falso y en qué fuentes podemos confiar.
En este sentido, en la era de la IA, educar será cada vez menos transmitir conocimiento y cada vez más enseñar a relacionarse, desarrollar el pensamiento crítico, discriminar información, preguntar y decidir”.
El académico también destacó oportunidades de colaboración entre Chile y China en áreas como la salud digital, donde observó aplicaciones de automatización e inteligencia artificial que podrían constituir experiencias de interés para otros países.
Finalmente, valoró la oportunidad de participar en el seminario gracias a una beca de la Agencia Chilena de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AGCID), dependiente del Ministerio de Relaciones Exteriores, y al apoyo de la UACh, que permitió su participación en esta instancia internacional.