- El académico del Instituto de Administración de FACEA UACh fue distinguido durante la ceremonia del 72° Aniversario de la Universidad Austral de Chile, realizada en el Teatro Cervantes de Valdivia.

En ese contexto, el Dr. Salazar señaló que esta conmemoración constituye una oportunidad para mirar en perspectiva un recorrido que comenzó cuando tenía solo 24 años y que lo llevó a integrarse a una universidad que, en ese entonces, conocía poco. “Cuando miro 25 años para atrás, realmente parecía estudiante”, recordó, evocando sus primeros años en la institución y su llegada a un Campus Isla Teja que, por esos años, se caracterizaba, entre otras cosas, por las antiguas casas donde funcionaba la Facultad de Ciencias Económicas.
Desde sus inicios en la UACh, el académico -Ingeniero Civil Informático, Master en Tecnologías de la Sociedad de la Información y Doctor en Sociedad de la Información y el Conocimiento de la Universitat Oberta de Catalunya – ha desarrollado su trabajo en torno a los sistemas de información y a la relación entre tecnología y sociedad. Una de sus primeras líneas de investigación fue el teletrabajo, tema que comenzó a estudiar desde su tesis de pregrado, mucho antes de que esta modalidad adquiriera la relevancia que alcanzó durante la pandemia. “Durante muchos años algunas personas me cuestionaban porque decían que el teletrabajo no iba a suceder. Me preguntaban por qué uno insistía en esto del teletrabajo. Con el paso de los años, después de 15 años, sucedió”, señaló.
La experiencia de la pandemia también permitió poner en perspectiva otra de sus principales áreas de investigación: el tecnoestrés y los riesgos psicosociales asociados al uso de las tecnologías de información. En 2019, el académico culminó su Doctorado en Sociedad de la Información, con una tesis dedicada precisamente a este fenómeno, lo que le permitió abordar el impacto de las nuevas modalidades laborales a partir de sus beneficios y oportunidades, pero también sus riesgos para las personas. A estas líneas se suman investigaciones relacionadas con tecnologías y comportamiento del consumidor, comercio electrónico y estudios bibliométricos, área que incorporó durante su formación doctoral y que le ha permitido analizar la producción científica en distintos campos del conocimiento.
En cuanto a cargos de gestión, entre 2016 y 2019 se desempeñó como director de la Escuela de Auditoría, periodo en el que participó en un proceso de innovación curricular que incorporó una mayor presencia de tecnologías y software de negocios, además de formar parte de los procesos de acreditación nacional e internacional de la carrera. También ejerció funciones en la Dirección de Estudios de Pregrado de la UACh y, hasta abril de este año, se desempeñó como director del Instituto de Administración de FACEA. A ello se suman labores de coordinación de extensión, participación en diplomados y programas de postgrado, y docencia en las carreras de Ingeniería Comercial, Auditoría y Administración Pública.
En el ámbito internacional, gracias a su trabajo académico, ha participado en seminarios y congresos en distintos países y continentes, experiencia que, a su juicio, demuestra que la generación de conocimiento desde regiones puede alcanzar una dimensión global. “Nosotros no estamos educando profesionales para Chile, estamos educando profesionales para el mundo, con una mirada que siempre nos indica que debemos responder a las necesidades locales, pero sin embargo la formación es global”, reflexionó. Entre sus experiencias de investigación aplicada destaca, además, su participación en proyectos vinculados al teletrabajo y la inclusión sociolaboral de personas en situación de discapacidad, desarrollados junto a redes de investigadores latinoamericanos. Asimismo, dirigió un proyecto de innovación asociado a la donación de sangre, que derivó en el desarrollo de una aplicación y obtuvo un reconocimiento nacional de innovación.
Actualmente, el académico continúa desarrollando investigación, entre ellas como co-investigador de un proyecto FONDECYT que estudia los factores que facilitan o dificultan la implementación de la teleconsulta médica en Chile, una nueva expresión de la relación entre tecnología y sociedad que ha marcado buena parte de su trayectoria. En paralelo, proyecta continuar profundizando en los desafíos que plantea la transformación tecnológica y, particularmente, la inteligencia artificial.
Finalmente, y en el contexto del aniversario UACh, el Dr. Salazar señaló que uno de los principales desafíos de las universidades será preparar a los profesionales para un escenario en que algunas tareas serán automatizadas y otras estarán potenciadas por inteligencia artificial, fortaleciendo al mismo tiempo aquellas capacidades y espacios que requieren una participación esencialmente humana. Su principal motivación, asegura, sigue siendo el aprendizaje y la contribución a la sociedad a través del conocimiento. “Mi meta en el futuro es seguir aprendiendo y aportando en cada área en la que pueda servir. Soy un servidor del conocimiento”, puntualizó, destacando también su interés por continuar transmitiendo a sus estudiantes de pre y postgrado los aprendizajes acumulados durante su trayectoria.